
Hay un momento para
todo y un tiempo para cada cosa
bajo del cielo: un
tiempo para reír y un tiempo para llorar;
un tiempo para
plantar y un tiempo para arrancar lo plantado.
Un tiempo para bailar
y un tiempo para lamentarse;
un tiempo para hablar
y un tiempo para callar;
un tiempo para dar y
un tiempo para recibir...
Ecl. 3,1-8 |